Me queda Madrid. Una novela excepcional de Santiago Herraiz. Me la pasaron hace dos días y me la he leído de un tirón.
El protagonista, Martín, es un gallego que marcha a Madrid a estudiar Derecho, y escribe en su ordenador sus reflexiones sobre lo que le va pasando desde que decide acompañar a un grupo de amigos de su facultad a visitar una leprosería.
Amistad, noviazgo, egoísmo, generosidad, ganas de salir adelante, subidas, bajadas, éxitos y fracasos rotundos… todo aparece en esta novela que me ha fascinado porque sabe a Madrid. A ese Madrid que yo tuve la suerte de vivir, y ahora, en la distancia, muchas veces de añorar.
Escrito en un lenguaje que sorprende por su sencillez, no tengo ninguna duda que Santiago Herraiz es un buen escritor, porque como decía Hemingway, “sabe coger al lector por el cuello y no dejarle hasta que termina la novela”. Por lo menos, conmigo, lo ha conseguido. Y se lo agradezco mucho.
Escrita para jóvenes, pero no sólo para ellos. Los que hemos conseguido superar la barrera de los treinta, encontramos en la novela muchas voces que nos hablan de un pasado reciente: aquellos primeros pasos en la Facultad, esos paseos por Madrid, esos sueños, esos amigos que perdimos, esos recuerdos que quedarán para siempre en el fondo del alma…
Te dejo con Sabina. Pongamos que hablo de Madrid… Felices Reyes!
Pongamos que hablo de Madrid o de Gijón o de Murcia o de Soria.
Esta canción de la movida Mmadrileña nos trae muchos recuerdos a todos los que vivimos esos años.Siempre nos quedará Sabina que aunque especial él siempre toca el corazón.
Gracias por tu blog, es aire fresco en la red.
Gracias, Inés, por tu visita al café de redacción. No conocía tu blog y ya lo he puesto en los enlaces. Un saludo!