A ella le encantaba. Y, los sábados por la mañana, mientras recogíamos los cuartos y había zafarrancho de limpieza capitaneados por mamá, escuchábamos en casa Mocedades y acabábamos todos cantando esta canción y bailando… Seguro que todos mis hermanos (María, Curro, Rocío, Chema, Marta, Ángel, Blanca, Nico, Queca, Álvaro y Fernando) recuerdan esta canción y piensan, como yo esta tarde, en mamá: ¡GRACIAS POR TODO! Resulta que esta es la entrada 100 de café de redacción… Se la regalo a mi madre.
Felicitaciones Juanjo. Que lindo dedicarlo a tu madre!
es que es mucha madre. tiene doce hijos y siempre hemos tenido tod@s la sensacion de ser hijos unicos. No hay nada como dar, sin mirar para recibir, que es lo que siempre ha hecho y efectivamente todo suena a musica.
Dicen que la belleza de una mujer es mayor en función de los ojos que así la miran. Tanona, has captado esta idea y has conseguido plasmarla en la retina de todos los que sabemos que la maternidad embellece…