Escribir nos hace más humanos. Nos hace mejores. Escuchar ese sonido tan característico de nuestros dedos golpeando las teclas de un ordenador, mientras se deslizan a la orden de nuestros pensamientos, es escuchar el sonido de la grandeza de un ser humano que no se resigna a ser mediocre.
Tomás escribe con fuerza, como a galope tendido. Sin tapujos, sin pudor. Ama la libertad porque vislumbra su grandeza. No soporta el disimulo, la incoherencia y le abochornan las situaciones de injusticia.
Por eso, te invito a visitar su blog, que acaba de nacer, pero que dará, seguro, mucho que hablar. Donde surgen las ideas. No te quedarás indiferente. Gracias, Tomás, por compartir con todos tu pasión por lo que vale la pena: ser mejores.
Ya he visitado el blog, muy bueno, ya conocía la historia del padre australiano, pero cada vez que lo veo me impresiona. Gracias por tu recomendación
Gracias por tu comentario, maria jesus! Tu blog tiene la fuerza de una madre luchadora que es joven, con la juventud que da exprimirse día a día por sus hijos, por sus nietos… ¡Gracias!
Que tal?? Ni que decir tiene que muchas gracias por la publicidad que haces de mi blog, ya llevo 15 visitas,
Gracias por tus comentarios, un abrazo