
Queridísimo Santo Padre:
¡Muchísimas felicidades por su 81 cumpleaños! Querría decirle tantas cosas… Ahora está usted en los Estados Unidos, transmitiendo con su vida, con su sonrisa, con su humildad y con su presencia, la paz y la alegría de los hombres de Dios. Quiero agradecerle su ejemplo diario.
Pienso cómo podría reaccionar yo con su edad… ¡cuántas excusas pondría para no hacer nada!… y, en cambio, Santo Padre, usted vive para los demás, exprimiendo cada instante por llevar a Cristo a todas las almas.
¡Gracias, Santo Padre!
Bien, en pocas palabras has identificado lo que nos gustaría transmitirle, junto con darle las gracias elevaremos siempre nuestras oraciones por su pontificado
Muchos saludos
En pocas palabras me has interpretado en cómo podría saludarlo. Y junto con darle las gracias lo apoyaremos con la oración
Muchos saludos